Venga Wallace, por la libertad y más allá. Los virtuosos orlanthis
contra el Imperio-del-Mal ;-)))))))))))))))))))))))))))))))
Dicho sin mala idea, no es por defender a gente que lleva mucho tiempo criando malvas, pero las caracterizaciones idealizada/demonizada sobre bárbaros y romanos son de una simpleza tal que producen risa.
Concentrar las complejidades del derecho público romano a lo largo de su extensa historia, con profundas variaciones y de sus intrincados equilibrios políticos en el gobierno de un "sólo déspota" (el que ejercía mando supremo en algunos pueblos antiguos. Soberano que gobierna sin sujeción a ley alguna. Persona que trata con dureza a sus subordinados y abusa de su poder y autoridad) resulta sin duda excesivo. El gobierno de los felices orlanthis, por supuesto no incluye déspotas ni abusos de poder ;-)
Suponer que los bárbaros "prefieren un modelo descentralizado", como si estuvieran jugando al Civilization parece una versión bastante deformada de la formación de la cultura bárbara. En cuanto al rey tiránico, supongo que no nos referimos a los antiguos magistrados griegos, así que estamos hablando de quien obtiene el gobierno de un estado contra Derecho y gobierna injustamente, o de quién abusa de su poder, superioridad o fuerza. Virtudes todas estas que existen en bastantes sociedades.
Por otro lado, dicho sea de coña, hubo tiempos en los que la elección del Emperador romano, ese déspota inaguantable se realizaba con perfecta normalidad democrática. El emperador anterior señalaba a dedo a su sucesor, y luego su sagaz decisión era siempre irremediablemente apoyada por el Senatus Populosque Romanum, buenos en refrendar las decisiones del líder por la cuenta que les trae, para garantizar el carácter democrático de la decisión. Humm... ¿dejà vu? ;-))))))
Saludos,
Antonio
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